ESTRÉS Y SEXUALIDAD
ATENEO “ESTRÉS Y SEXUALIDAD”
16 de Agosto
Panelistas:
Lic. Daniel Sidelski
Lic. Eduardo Cazabat
Lic. Diana Resnicoff
Coordinadoras:
Lic. Esther Buchholz
Lic. Diana Resnicoff
El Lic. Daniel Sidelsky, médico psiquiatra universitario, coach en práctica integral, se refirió al estrés y las mujeres, afirmando que el constructo de estrés empleado era el siguiente: “Reacción de activación del organismo cuando las demandas superan los recursos”. Sostuvo la idea de focalizar en “lo que el estrés hace” a la mujer o lo que la mujer “hace” con el estrés. Enfatizó por un lado las demandas (internas y externas) y las herramientas que facilitan su identificación (el “mapa de demandas” para lograr una visión panorámica de superficie, y “la pirámide de Maslow” para conseguir una exploración en profundidad de cada demanda) y por el otro lado, los recursos ( internos o externos) a la hora de hacer frente a dichas demanda, introduciendo el modelo de “Práctica Integral” desarrollado por Ken Wilber quien diferencia cuatro cuadrantes y nueve niveles a la hora de intervenir. Los 4 cuadrantes son: El interior individual, el exterior individual, el interior colectivo, y el exterior colectivo ( intencional, comportamental, cultural y social respectivamente). Los 9 niveles son: El yo sensorio motor, el yo emocional/sexual, el yo concepto, el yo rol, el yo Egoico, el yo centaurico, el yo energía, el yo luz y el yo vacío. De estos nueve niveles los tres primeros son prepersonales, preracionales o pre egocios. Los tres segundos son racionales, personales o egoicos. Los tres últimos son trasnracionales, transpersonales o transegoicos. Finalmente deberíamos incluir el ultimo nivel que es el no dual.
El Lic. Eduardo Cazabat, psicólogo clínico, especialista en situaciones de estrés postraumático, se refirió al Desgaste por empatía: cuando ayudar lastima.
La capacidad para la empatía es una característica central de la profesión de psicoterapeuta. Mientras el burnout es un proceso de agotamiento físico, emocional y mental causado por el involucramiento en situaciones emocionalmente demandantes durante un tiempo prolongado, el Desgaste por empatía es de aparición súbita, puede surgir como consecuencia de un solo evento, y, al igual que el trastorno por estrés postraumático, esta caracterizado por tres tipos de síntomas: de reexperimentacion, de evitacion y embotamiento emocional, y de hiperactivacion. Algunos de los recursos con que contamos para prevenir y/o contrarrestar los efectos del burnout y el desgaste por empatía es tan relacionados con la posibilidad de establecer redes con otros colegas, así como con la capacidad de vivir una vida plena, mas allá del consultorio.
Finalmente la Lic, Diana Resnicoff, psicóloga, sexóloga clínica y vicepresidenta de SASH, se refirió al Deseo sexual inhibido en el actual contexto socio económico de la Argentina. Sostuvo que el deseo sexual, es una compleja entidad que agrupa elementos individuales y propios de cada persona con elementos predeterminados genéticamente para la especie y se pone en marcha en situaciones sociales y afectivas que cambian permanentemente. Cuando un hombre, una mujer, una pareja nos consultan porque "no tienen ganas" o "cada vez tienen menos ganas"?, hoy ya no sólo podemos escuchamos el síntoma del paciente sino que debemos mirar el contexto socio-económico en el cual se desarrolla su diario vivir. Y, muchas veces, vemos que ese débil circuito del deseo sexual fue interrumpido por un profundo dolor psíquico (al decir de Helen Kaplan "los frenos sexuales" del deseo sexual) : una derrota, una pérdida, una frustrada búsqueda laboral. ¿Por qué J. a veces no desea y le cuesta embarcarse en una relación sexual y otras veces aun fuera de contexto se siente invadida por deseos impracticables en ese momento? ¿Es acaso su deseo sexual tan impredecible?. La situación socio económica de la Argentina en la cual hoy nos vemos insertos nos provocan excesivo cansancio, frustración, estrés y fatiga capaces de opacar el deseo sexual. Pensemos que además los diferentes agentes estresantes impactan en el sistema nervioso central provocando la descarga de neurotransmisores que lejos de activar el deseo, lo inhiben. Pareciera que ese hombre, esa mujer, esa pareja de nuestra cultura que nos consulta hoy, en 1998, muchas veces no cumplen con las premisas que la naturaleza puso en nuestro sistema nervioso, con los códigos para la reproducción y el goce sexual, una escena con un varón fuerte, proveedor, potente, exitoso, estimulado por el comportamiento seductor de mujeres cargadas de estrógenos, jóvenes y sanas.